
En México, el 21% del consumo energético total de los adultos proviene de las bebidas. Los líquidos, a diferencia de los sólidos, tienen menos capacidad para producir saciedad en el individuo. Por otra parte, se sabe que la ingesta de bebidas calóricas (jugos, refrescos y leche) aumentan el riesgo de obesidad y diabetes. Una dieta saludable no tiene que incluir únicamente agua para satisfacer las necesidades de líquidos (que son de 2.4 litros al día). El agua es lo ideal; sin embargo, todos tenemos preferencias particulares (y que nos gusta la variedad), en este trabajo se plantean 6 niveles de "Saludabilidad":
Nivel 1: Agua natural (Potable). Sin efectos adversos al consumirse en intervalos aceptados. No provee calorías pero sí provee minerales esenciales. Recomendación diaria: de 3 a 8 vasos de 250 ml.
Nivel 2: Leche semidescremada. La leche aporta calcio y vitamina D, además de proteína de alta calidad. Como alternativas tenemos a la leche de soya sin azucar (con un 75% de calcio disponible en la leche, proteínas y micronutrientes). Recomendación diaria: de 0 a 2 vasos de 250 ml.
Nivel 3: Café y té sin azúcar añadida. El té es una fuente de diversos flavonoides y antioxidantes además de micronutrientes. Con respecto al café, su ingesta regular se asocia con menor riesgo de Diabetes tipo 2. Un consumo de hasta 400 mg de cafeína al día no está relacionado con el aumento en riesgos a la salud. Cuidado al añadir leche, crema ó edulcorantes calóricos. Recomendación diaria: de 0 a 4 vasos de 250 ml.
Nivel 4: Bebidas no calóricas. Proveen agua y sabor dulce sin aportar energía (son los refrescos de dieta, aguas vitaminadas, y bebidas energizantes). No existen evidencias sobre la relación de los edulcorantes artificiales con la seguridad más que su aprobación por FDA como productos no dañinos y sus sistemas de vigilancia. Recomendación diaria: 0 a 2 vasos de 250 ml.
Nivel 5: Bebidas con alto valor calórico. Los jugos de frutas proveen casi tantos nutrientes como la propia fruta entera, pero con mayor contenido energético y menos fibra. Recomendación diaria: de 0 a ½ vasos de 250 ml.
La leche entera es una de las principales fuentes de ingesta de grasa saturada en la población mexicana, relacionada con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Si además se saboriza y endulza la leche, se añaden calorías en exceso, además de las aportadas por la grasa.
Las bebidas deportivas contienen menos calorías que las contenidas en refrescos con azúcar y proveen pequeñas cantidades de sales para reposición. Su consumo no está recomendado más que para atletas de alto rendimiento (para ellos están formuladas) y no son útiles o importantes para otras personas.
En cuanto a bebidas alcohólicas, no se recomienda el consumo de alcohol, pero al consumirse en cantidades moderadas (no más de una bebida al día para mujeres y dos para hombres) brinda algunos beneficios para los adultos. No se recomienda el consumo de alcohol combinado con bebidas energéticas ó refrescos. Al tener efectos contrarios (alcohol depresivo, bebidas energéticas estimulantes) pueden resultar peligrosas al combinarse porque reducen la habilidad de sentir la embriaguez.
Nivel 6: Bebidas con azúcar. Los refrescos por ser fuente de excesivas calorías y con escasos beneficios nutricionales es preferible evitar su consumo. Recomendación: consumo esporádico y en porciones pequeñas, no mayores a un vaso.
Vía: Los Excipientes Secretos X.